Un equipo de Al filo de lo imposible buceando en Ametlla de Mar

Llevaban más de un año tras el reportaje y, finalmente, han terminado la grabación, aunque ahora falta la posproducción.

Un equipo del programa de TVE Al filo de lo imposible ha estado registrando imágenes de barcos hundidos por submarinos alemanes durante la Primera Guerra Mundial delante de la costa de L’Ametlla de Mar.

El espacio, que se emitirá el próximo año, se va a centrar principalmente en tres buques.

Después de tres semanas de rodaje en el Golf de Sant Jordi, los componentes de Al filo de lo imposible han dado por terminada su estancia en L’Ametlla de Mar. Además, parte del equipo ya ha regresado de los Estados Unidos, donde han tomado imágenes submarinas de otro barco para complementar el  reportaje.

A raíz de un proyecto de investigación que llevaba a cabo con Josep Guarro, miembro también el equipo, respecto a la Primera Guerra Mundial en la costa de Tarragona, surgió la idea de convertir parte del libro en imágenes . Josep M. Castellví es el principal artífice del proyecto y asegura que cuando se trasladó la idea a TVE  la aceptaron inmediatamente .

Pero quiere diferenciar entre el trabajo de investigación histórica pura que es el libro y el documental de TVE,  en el que la historia comparte protagonismo con los buceadores, explorando en límites prohibitivos, de acuerdo con la línea del programa .Para poder grabar imágenes, primero se ha realizado una parte archivística,  tanto a nivel local como en el extranjero , asegura Castellví.

En este sentido indica que se ha ido de extremo a extremo del mundo,  ya que muchos de los protagonistas históricos eran de los países que estaban en guerra en aquellos momentos . La segunda parte se ha centrado en el trabajo de campo  y sumergirse para confirmar, in situ, aquello que decían los documentos de la época y clasificar todo lo que está sumergido .

El equipoPara poder hacer todos estos preparativos en el despacho, Josep M. Castellví se ha valido de sus conocimientos de cuando estudió Historia Antigua en la universidad. Asimismo, también trabajó unos años en las campañas del Centre d’Arqueologia Subaquàtica de la Generalitat en sus inicios, en los años ochenta. Pero se contaba con un equipo muy amplio. Los buceadores eran un núcleo fijo de unas seis personas,  aunque siempre había especialistas para cada trabajo específico . Además, había el equipo de tierra, formado por cámaras, técnicos de sonido, productor, realizador, etc.

Por: birdy

 

Normalmente eran una veintena de miembros. Entre el equipo había buceadores de refuerzo del Centre de Busseig Rivemar, de Tarragona, con los cuales ya se había colaborado en alguna otra ocasión, concretamente en un rodaje en el hielo del Pirineo  todavía no se ha emitido , en cuyo reportaje colaboró Ramon Canes.La principal dificultad que se han encontrado durante el rodaje ha sido que la profundidad en la que se encontraban los barcos  nos limitaba el tiempo de rodaje .

También el hecho de tener que cargar diariamente las mezclas de gases:  Suerte que contábamos con la colaboración de la Confraria de Pescadors de l’Ametlla, que nos dejaron un local cerca del muelle para instalar la estación de gases que teníamos . Si bien no hubo ningún momento especialmente peligroso,  siempre existe la angustia porque estábamos trabajando entre 75 y 100 metros bajo la superficie. Pero formábamos un equipo muy compacto y todo estaba planificado metódicamente.

Además, trabajábamos con mezclas de gases, imprescindible para realizar estas actividades .Pero durante el rodaje ha habido también anécdotas que podrían haber tenido sus consecuencias. Un pescador de caña del puerto de Cambrils desplazó, cuando navegaba con su barca, una a una las boyas de descenso.

Cuando vio que arrastraba la primera por el peso de su barca, quiso amarrarse a la segunda, que lógicamente no aguantó:  No hubo forma de hacerle entender que no eran boyas de amarrar, sino que eran simples pesos para mantener la boya en su lugar .

El rodaje

La jornada comenzaba entre las nueve y las diez de la mañana. Durante la mañana se grababa y se regresaba a puerto sobre las tres de la tarde:  Comíamos un bocadillo por el camino y, una vez en tierra, limpiábamos los equipos, recargábamos los gases y las baterías y revisábamos el material técnico para el día siguiente . Estaban todo el día ocupados,  como es habitual en estos rodajes .

El equipo ha podido tomar imágenes de todos los barcos que había hundidos de la Primera Guerra Mundial. En total eran siete, todo ellos a menos de cien metros de profundidad. Sin embargo, a la hora de pensar en el documental centraron la grabación en cuatro de significativos:  Era una cuestión que siempre se plantea en cine y que te obliga a ceñirte a lo que sea práctico y que entre por los ojos , asegura Castellví.

Grabaron en el Chulmleigh, conocido como el Momell, que está a 83 metros de profundidad; en el Medjerda, a 105; y después trabajaron en el Correu, aunque su nombre real era Cavour, que está a 52 metros. éste último es muy conocido y visitado cada semana por los buceadores deportivos.

El equipo de Al filo de lo imposible ha podido explorar de forma sistemática estos barcos y, en el casco del Medjerda, se ha podido bucear por primera vez y se han sacado imágenes de muy buena calidad, circunstancia que nunca se había producido.Castellví reconoce que los barcos ya se sabía que estaban allí desde su hundimiento.

Incluso en el Chulmleigh, que está escorado de lado, hay gente que ha bajado con aire a la parte más alta del barco (a 70 metros de profundidad),  aunque sin ninguna metodología de búsqueda . Y añade:  Los descubrimientos vienen más relacionados con la búsqueda histórica de archivos que no de lo que hay en el fondo del mar.

Somos conscientes que hemos hecho una aportación gráfica importante a la historia de esta costa .El Chulmleigh era un vapor inglés que transportaba carbón y por ello fue torpedeado. El equipo localizó y grabó imágenes del agujero que había provocado el proyectil en el lugar donde explicó el comandante alemán que le había dado,  es muy espectacular verlo . Por su parte, el Medjerda era un vapor-correo que hacía la ruta Oran-Port Vendres.

Por: Pasion Viajes

 

Llevaba más de 500 personas cuando lo torpedearon y se hundió en pocos minutos. Se salvaron 17 personas, que llegaron exhaustas a las costas de L’Ampolla y otras poblaciones cercanas. Un total de 167 fueron llevadas al mismo puerto de Port Vendres tras ser recogidas por un vapor inglés. Pero la historia de este barco no se acaba aquí, sino que llevó a un proceso de negligencia del capitán.

Dentro del barco aún hay restos de muchos pasajeros, entre ellos mujeres y niños. Pero otra parte del rodaje se ha hecho en Estados Unidos. El equipo obtuvo por primer vez imágenes del transatl.ntico Republic, hundido el 1909. En el reportaje también saldrán imágenes de la ciudad de Tarragona  como la catedral, el Balcó del Mediterrani y el Museu d’Història , así como de Cambrils, L’Ampolla, el Delta, entre otros.

El rodaje es un reflejo de los avatares históricos que reconstruiremos . Se han grabado en total seis horas en el agua y otras seis en tierra. De aquí saldrán unos 50 minutos, que es lo que dura un capítulo.

Para acabar…un clásico!

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Arquitectos de Dubai midiendo distancias para un hotel submarino de 400 millones

Mallorca es el lugar escogido por un grupo empresarial de los Emiratos Árabes para edificar un hotel submarino como el que se está construyendo en estos momentos en Dubai.

Se trata de un proyecto que oscilaría entre los 400 y los 500 millones de euros. Contaría con medio millar de habitaciones y estaría edificado a una profundidad media de 20 metros. En el centro albergaría un lago artificial y estaría a unos 300 metros de la costa. Un túnel conectaría la primera línea de litoral con el hall del complejo. Además, para mitigar el impacto medioambiental sobre el fondo marino prevén la creación de varios arrecifes artificiales.

Los arquitectos han estado midiendo distancias los últimos meses

Los inversores ya tienen escogido las coordenadas exactas donde ubicarlo: en plena bahía de Palma. Más concretamente frente al Palacio de Congresos que diseñará el arquitecto navarro Patxi Mangado. El hotel no es de momento más que un proyecto.

Pero sus responsables llevan ya un tiempo trabajando en el terreno: midiendo distancias, tomando notas y lo más importante, gestionando el asunto con la administración autonómica y estatal para conseguir llevarlo a la práctica y situar a la capital balear entre su lista de destinos exóticos y exclusivos.

Hasta la fecha no han tenido mucho éxito en su tentativa. La Autoridad Portuaria de Baleares no ha autorizado -por ahora- a este grupo el proyecto de establecimiento hotelero. Y Costas aún debe emitir su veredicto. Fuentes involucradas en la operación han anunciado a este diario que su grupo tiene pensado construir dos hoteles submarinos en toda Europa. Su primera opción es Mallorca.

mididendo distancias submarina

Si no lo consiguen, buscarán otros enclaves en la costa española. Aunque de entrada suene a ciencia ficción, este proyecto tiene ya antecedentes. Como el proyecto bautizado Hydropolis, en aguas de Dubai.

El arquitecto alemán Joachim Hauser está construyendo en la capital de Emiratos el primer hotel submarino de lujo del mundo, un proyecto de más de 480 millones de euros que empezará a ser una realidad a fines de 2006 y cuya inauguración se prevé en tres años. Su desarrollo, además de por el arquitecto teutón, está avalado por la firma alemana de ingeniería IBC, filial de Siemens, que participa directamente en la obra.

Arquitectura y Turismo

Tras un largo proceso de selección, Hauser e IBC han sido elegidos por la estatal Dubai Development and Investment Authority como adjudicatarios de las obras. El arquitecto ya expresó recientemente cuál es su filosofía sobre el complejo: «no será sólo un importante reclamo turístico sino también un nuevo referente arquitectónico, un hito en la historia de la arquitectura moderna».

Una idea recurrente en la planificación de muchas ciudades del siglo XXI. El hotel subacuático de Dubai representa todo un reto y un hito para ingenieros y arquitectos. Hydropolis -algo así se diseñaría en Palma- tendrá una superficie total de 105.000 metros cuadrados y contará con 200 suites de lujo, restaurantes, salas de fiestas, balnearios e instalaciones de biología marina. También estará situado a 20 metros bajo el nivel del mar y a 300 metros de la costa, con la que estará conectada mediante un pequeño tren, si bien contará con una gran cúpula que será visible desde la superficie.

La empresa que quiere trasladar el hotel de Dubai a la bahía palmesana ya ha acometido varios proyectos más en territorio árabe. Y quiere pegar el salto a Europa.

 

Pide la mano a su novia a cuatro metros de profundidad

Jean Michel Dubail, experto submarinista e instructor de buceo de Salou no terminaba de creerse la propuesta que le hacía una de sus socias en la empresa Ganouby -dedicada precisamente a la captación de futuros submarinistas-.

Ketti le explicaba la semana pasada que tenía unos amigos que querían hacer un bautizo de mar (primera inmersión), pero con sorpresa.

Ésta sería que Aitor Lafuente aprovecharía la situación para pedir en matrimonio a su novia, María Alegre. Jean Michel, belga de nacimiento pero buceador en diferentes partes del mundo, sobre todo en Marruecos y Egipto, no tuvo reparo en aceptar la propuesta. «Era un bautizo de mar diferente, pero sin ningún tipo de complicación para nosotros.

Por: dMap Travel Guide

 

Seguir las instrucciones y disfrutar del paisaje». Aceptada la propuesta, se citó a la pareja el pasado martes en Cap Salou, tras acordar el precio de este bautizo de mar y los detalles para que en el fondo marino se pudiera celebrar la sorpresa. Aitor Lafuente y María Alegría esperaron pacientemente que a primera hora de la tarde de este martes los recogieran los buceadores de Ganouby para irse al punto de inmersión.

Una sorpresa para todos

 

La empresa todavía no tiene sede porque es el primer verano que trabaja en la capital de la Costa Daurada. La idea es que el próximo año haya un centro de buceo. Jean Michel Dubail explica que «este tipo de prácticas las realizamos a poca profundidad, en una zona muy cerca del faro. Con poco más de cuatro metros es suficiente para las primeras experiencias subacuáticas». Tras llegar a la playa, el instructor les entregó los trajes de neopreno y se empezaron a vestir. «La verdad, estábamos más nerviosos por sumergirnos por primera vez en el mar que por la sorpresa que tenía preparada», admitía Aitor.

Jean Michel añade que «es normal que las cosas no estén claras antes de sumergirse. Nosotros, que ya sabemos cómo reacciona la gente, miramos de tranquilizarlos explicando qué deben hacer y la mejor manera para que los automatismos se aprendan fácilmente». Antes de la inmersión, Aitor había dado a Jean Michel el anillo de compromiso y él tenía escondido un papel donde había la pregunta clave de la petición de mano.

Por su parte, María Alegre no lo tenía nada claro. Tenía mucho respeto al agua y admitía que no quería entrar, «aunque después me convencieron y me lo pasé bien». Prueba de ello es lo sonriente que salió en las fotografías. Con los trajes de neopreno bien colocados y las botellas de oxígeno en la espalda, el grupo se sumergió a pocos metros del faro de Cap Salou, a una profundidad media de más de cuatro metros.

La pareja feliz bajó lentamente con los consejos bien interiorizados, sobre todo, inspirar y expirar por la boca y acostumbrarse a este cambio de automatismo corporal. Tras llegar al fondo, Aitor, de 26 años y profesor de informática en El Vendrell, no lo dudó. Sacó un papel plastificado que rezaba la siguiente pregunta: «¿Quieres casarte conmigo?» (ver fotografía). María no lo podía creer.

Tuvo que mover la cabeza de atrás para adelante para decirle que sí. No podía hablar (estaba debajo el agua y con el conducto del aire en la boca). Mientras, Jean Michel se sacaba de dentro del traje de buzo el anillo de compromiso y se lo devolvía a Aitor para que lo colocara en el dedo corazón de la mano derecha. El beso se dejó para después, al salir del agua. «Sabía la respuesta porque ya lo habíamos hablado, pero me gustaba hacerlo diferente.

Quería darle algo más que una cena romántica y un anillo», explicaba el joven. Aunque todavía no hay fecha, Aitor explicaba ayer que piensan casarse pronto. Él, natural de Zaragoza, y ella, oriunda de Córdoba, conviven en Salou desde hace dos años, ya que trabajan aquí.

María está en Port Aventura y él da clases de informática en El Vendrell. «¿El lugar? o nos casamos aquí en Catalunya o como muy lejos en Zaragoza», admitía el novio. Tras este bautizo de mar romántico, Jean Michel les invitó a conocer un poco las profundidades de Cap Salou.

Por: Neville Wootton

 

«Lo cierto es que desde la tormenta del día 15, el agua está turbia (remueve la arena del fondo) por las corrientes. Sin embargo, cada vez está mejor y la visibilidad aumenta». Aunque no hubo demasiado tiempo para inspeccionar el fondo marino de Cap Salou, ya que la experiencia duró menos de una hora, lo cierto es que Aitor y María tuvieron la oportunidad de ver a un pulpo en sus narices.

La empresa, que de momento sólo se da a conocer por publicidad en diferentes puntos, tiene intención de asentarse en la capital de la Costa Daurada porque «parece que hay mercado». De momento, Ganouby se ha ganado el corazón de una pareja.

Seis minutos y dieciséis segundos sin respirar

Abajo estoy concentrada y me sobrecoge la sensación de hacer algo único’. Tanya Streeter. Especialista en apnea.

Tanya Streeter, un prodigio mundial en inmersión a pulmón.

Sólo una mujer puede presumir de tener un récord del mundo absoluto, mejorando los registros de los hombres. Se llama Tanya Streeter, es conocida como la ‘mujer-delfín’ y es capaz de dominar su respiración como nadie.

Ha sido calificada como ‘el ser humano más parecido a los delfines’ y sus cualidades como apneísta (submarinista a pulmón libre) la hacen merecedora de ello.

Tanya Streeter es la única mujer que posee en la actualidad un récord mundial absoluto, el que logró el año pasado en la modalidad de peso variable alcanzando una profunidad de 122 metros, pero sus cualidades físicas van mucho más allá.

Por: aquaxel

Su capacidad para superar los límites del cuerpo humano es tal que se confiesa capaz de aguantar la respiración 6 minutos y 16 segundos. Algo que para el resto de los mortales parece imposible y que ella hace como entrenamiento para seguir adelante con su carrera en busca del récord. No es una exageración. Para ser capaz de bajar hasta esos 122 metros, o incluso más abajo, necesita recurrir a técnicas de respiración y entrenamiento específico.

El secreto de la apnea, esta especialidad en la que el objetivo es permanecer el mayor tiempo posible bajo el agua, o bajar lo más abajo posible, según la modalidad, es controlar la respiración de tal forma que hasta el ritmo cardíaco se ralentiza al máximo.

Streeter, por ejemplo, puede llegar a quedarse en 15 pulsaciones por minuto en los casos más extremos de inactividad y profunidad, como es la modalidad sin límites, en la que Tanya también es recordwoman mundial y tuvo el registro absoluto con 160 metros hasta el año pasado.\par  Nacida en la isla caribeña de Gran Caimán, Tanya explica con naturalidad como consigue mantenerse con vida en situaciones de escasez extrema de oxígeno.

‘La parte inferior de los pulmones es la más eficaz, pero normalmente respiramos empleando sólo el 30 por ciento de nuestra capacidad pulmonar, precisamente la parte superior. Desplazando los intestinos con el diafragma hago sitio para que el aire llegue hasta el fondo’, dice después de hacer un ejercicio en el que su vientre se hincha como un globo tras contraerse hasta el límite.

¿Una sirena predestinada?

Su entrenamiento se compone de un 60 por ciento de trabajo en gimnasio, similar al que hacen los atletas de velocidad, con repeticiones y levantamiento de pesas aguantando la respiración. El objetivo es que el músculo sea capaz de responder en estados carenciales de oxígeno, para poder subir a la superficie tras romper el récord. Luego, hay un 10 por ciento de trabajo en piscina, aguantando la respiración y haciendo metros bajo el agua. El 30 por ciento restante son ensayos en el mar.

Desde pequeña, estaba llamada a pasar gran parte de su vida bajo el agua.

‘Hasta los 13 años no tuve televisor, así que la única diversión que teníamos en la isla era el mar’.

Ahora es la mejor del mundo, es embajadora de la firma de relojes Tag Heuer (como Woods, Marion Jones o Coulthard) y da conferencias sobre sus gestas y medio ambiente como hizo en Madrid el pasado sábado.

Aquí os dejamos una interesentasíma charla suya, en el TED Austin:

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