La Reserva Marina del Cabo de San Antonio es un paraíso para los buceadores.
Podrás encontrar comunidades coralígenas, algas esciáfilas y rodófitas calcáreas, praderas de posidonia, realizar inmersiones en cuevas y grietas como la famosa Cova Tallá, e incluso fotografiar gorgonias, esponjas, cigarras de mar, meros, morenas, espáridos, serránidos, corvas, sargos o salpas: multitud de rutas posibles en un mismo enclave natural.
La práctica de buceo dentro de la Reserva Marina se halla controlada y limitada siendo necesaria la obtención de un permiso previo que puedes solicitar en la Oficina de Turismo de Dénia directamente
Algunas de las inmersiones que podemos realizar son:
Inmersión Cabo San Antonio (primera ensenada): un entorno de excepcional belleza donde abundan especies difíciles de ver en otros lugares como grandes zapatillas o langosta canaria, doradas, congrios, meros… y bonitas formaciones de gorgonia blanca.
Inmersión Cabo San Antonio (segunda ensenada): Encontraremos el típico fondo de esta zona en el que abundan las grandes rocas alternadas con claros de arena. La disposición caprichosa de estas formaciones rocosas permite diversas rutas en las que es facil ver pulpos, corvinas, serranos, cigarras de mar… e innumerables contraluces y pasadizos entre las rocas. También hay restos de un barco y una gran ancla con incrustaciones y una cueva de unos 30 mts.
Inmersión Fresquito: Es un fondo arenoso en el que encontramos lenguas de rocas que se adentran hacia el mar. En las cornisas que forma la pared podremos observar pulpos, espirógrafos, bonelias y alguna morena. Con suerte podemos encontrar alguna raya en el fondo arenoso.
Inmersión Las Rotas: Es un fondo poco profundo pero bonito y luminoso, con abundancia de especies menores como sargos, salpas, mabras, salmonetes y serranos, aunque no sea ni mucho menos extraño encontrar pulpos o doradas.
Inmersión “La Cullerà ”: Encontraremos la entrada a una gran cueva de fácil acceso donde suelen haber cigarras de mar, corvinas y algún congrio. La cueva se introduce unos 50 mts hacia el interior de la montaña y, al final, se forma una burbuja a la que, si somos pocos, podemos asomar la cabeza para a renglón seguido buscar la salida que es siempre visible al no perderse la luz de mar abierto.
Fuera de la cueva es el fondo típico de esta zona, formado por grandes rocas que, tapizadas de alga roja y posidonia, salpican un fondo arenoso donde podemos ver pulpos, doradas, huidizos meros y multitud de corvinas en los innumerables huecos que la caprichosa disposición de las rocas ofrecen.
Fuente: denia.net
0 respuestas encontradas ↓
No hay comentarios todavia ...¿quieres ser el primero?.
Escribe tu comentario